viernes 6 de noviembre de 2009
viernes 30 de octubre de 2009
Hay mujeres, ¡ay!

Mujeres las hay de todas
condiciones y clases:
generosas y codas,
frugales o voraces.
Blancas y morenas
o apiñonadas, de melenas
doradas, trigueñas, negras,
pelirrojas que te alegras
de ver sus pecas y pecados
o sus cabellos pintados,
largos o cortos, lacios,
ondulados o quebrados
que peinan por muchas horas
o por días llevan despeinados.
De grandes o pequeños
ojos redondos u ovalados,
negros, azules, almibarados
o verdes o grises o café,
también violetas.
De grandes o pequeñas tetas,
labios sutiles o hinchados,
insinuantes, descarados,
mientras otros, cerrados
con decoro no enseñan
el oro de sus bellos dientes
o el cobre de las serpientes.
De manos pequeñas y frágiles
o no tan diminutas ni gráciles,
algunas de manazas rudas.
Altas, bajas, gordas, ventrudas,
flacas, risueñas o enojonas,
unas que son un amor
y otras que son cabronas,
introvertidas o desinhibidas
que mueven el cuerpo
con gracia o carecen de ella
o saben bailar
o sólo se dejan llevar.
Mujeres de breves
o sustanciosas caderas,
de delgadas o abultadas piernas,
de penas duras
y otras que a duras penas.
Las fieles, las no tanto, las zorras,
con éstas te lo pierdes,
con aquéllas te lo ahorras.
Las creyentes, las ateas,
las bonitas y las feas
las que aman,
las que quieren
y las otras.
Las dicharacheras, las calladas,
las introspectivas, las dubitativas,
las reflexivas y las mujeres
así nomás, las mujeres.
Las orgásmicas y las ninfómanas,
las anorgásmicas y las mitómanas,
las anoréxicas y las lésbicas,
las lúdicas y las lívidas,
heterosexuales
o heteroflexibles
las mujeres.
Alevosamente Canalla un viernes, octubre 30, 2009 11 canalladas
Etiquetas: Mi estado de ánimo
viernes 2 de octubre de 2009
Michel Lagarde
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Etiquetas: fotógrafos, Michel Lagarde
miércoles 30 de septiembre de 2009
La lápida
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Etiquetas: microrelatos
domingo 27 de septiembre de 2009
Sin pensar
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Etiquetas: fragmentos de Nueva York
jueves 24 de septiembre de 2009
Otra
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Etiquetas: fragmentos de Nueva York
miércoles 23 de septiembre de 2009
Esto es poco
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Etiquetas: notas sin sentido
jueves 17 de septiembre de 2009
Luz
Fragmento de la nouvelle Entre líneas enemigas, de improbable próxima aparición.
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Etiquetas: Entre líneas enemigas
domingo 13 de septiembre de 2009
Tuyo
Querida:
Comienzo por lo fácil de responder: acepto gustoso la propuesta contenida en tus cartas. Ocuparé otra semana para resolver los pendientes. Compraron el bar pero, como no veré dinero hasta diciembre, agradezco si al boleto le agregas un cheque que permita acelerar todo, pues apenas puedo reprimir las ganas de volver a vernos lo más pronto y besarnos.
Lamento mucho lo de tu marido y comparto contigo tu pérdida. Siempre supe que detrás de la joven aspirante a golfa que conocí hay alguien capaz de provocar un buen infarto a quien se tome tan en serio la cama. Celebro además que con su prematura partida, como apuntas, ahora por fin puedas vivir sin apuro económico y dedicarte a lo que quieras. Tu viudez podrás sobrellevarla mejor siendo rica, aunque sé que eso nunca lo premeditaste.
Se me ocurre un par de cosas que podrías hacer mejor con ese culo que escribir, pero tus ansias por exhibir junto con las piernas las entrañas no te abandonan, lo sé; también, que te conservas tan bien como al abrir las puertas de la casa de tu padre y parir mi manía de esperar siempre de ti mejores aperturas, aunque la de tu corazón sea la más maravillosa.
De mí no esperes que te cuente gran cosa, sigo en lo mismo; escribir de metafísica no da para vivir sin sobresaltos pero los atenúa, y llegué tarde al nicho de libros de autoayuda: por la abundancia de títulos y autores los editores cada vez pagan menos y sujetan más a sus exigencias, aunque con los derechos y lo que mi barcito produce podría defenderme.
Comprendo perfectamente cuando comentas lo difícil de encontrar una pareja con quien puedas compartir algo más que sexo. Si lo sabré yo que, estos años sin verte, constaté la dificultad de que en una sola mujer se conjuguen un buen trasero y mejor disposición de ayudar a pagar las cuentas, aún aquí en Puerto Vallarta, donde uno supondría que pastan más seguido esta clase de vacas gordas. No esperas leerlo, pero también te he extrañado.
Si tuviera que convocar con prontitud una imagen tuya, vendría a mi mente el día que al entrar al aula me sorprendiste a la mitad del coito con una alumna. Cualquier otra chica, hubiera huido horrorizada a denunciar a su maestro con las autoridades del colegio, pero tú te acercaste con comedimiento a ayudar, entre cínica y divertida hasta acabar los tres.
Y me sorprende cómo aun ahora me buscas, pese a tenerme bien merecido esperar de ti sólo poco menos que indiferencia por mi trato. Llevarte a vivir conmigo, y abandonarte; embarazarte y provocar tu aborto a puntapiés al enterarme, o venderte con desconocidos cuando andaba en drogas, ni siquiera son los mejores ejemplos de todos mis desaciertos.
Pero los días siguientes a recibir tu primera carta, el trozo sobreviviente de mi juicio me permitió apreciar la naturaleza de tu perdón. Fueron las mismas pesadillas que propicié, y consentiste, las que nos hermanan de una forma torcida próxima al amor, lo más cerca que personas así podemos llegar a estar de esa novela fantástica inventada para amantes de ensueño. Siempre pensé en nosotros como una amalgama imperfecta en su mezclado.
Y ahora que de nuevo me encargaré de ti, permíteme corregir estilo. Sobra tu reserva de pudor. No te disfraces, con la oferta de casa y dinero por mi asesoría literaria o editorial. Si deseas de verdad, si aún ambicionas gozar el placer y la tortura de escribir, déjame el resto, y si te aterran las batallas de la última revisión, o las impías escaramuzas para que te descubran, o cómo evapora egos más grandes que el tuyo la nebulosa de las letras, su feria milagrera, nos tendremos uno al otro amalgamados, aliento de victoria con derrota.
Alevosamente Canalla un domingo, septiembre 13, 2009 8 canalladas
Etiquetas: Entre líneas enemigas










